viernes, 2 de septiembre de 2011

El matrimonio, ¿un negocio? , por Dave Santleman


Queramos admitirlo o no, todos necesitamos tener cierta garantía de futuro a la hora de emprender algo, sea lo que sea. Nos cuesta realizar una actividad independizándola de cualquier cosa y limitándonos a pensar en el presente, así como tampoco podemos evitar el proyectar en nuestra mente los beneficios o repercusiones que dichas acciones tendrán el día de mañana. Es por eso, en mi opinión, que nos cuesta menos animarnos a hacer algo cuando sabemos que contamos con un aval de futuro. Nos da confianza, seguridad. Nos proporciona la tranquilidad que proporcionaría el tirarse de un quinto piso sabiendo que hay una colchoneta debajo que te ahorrará cualquier tipo de daño. Y es por eso, a su vez, que existe el matrimonio.
Podemos encontrar infinidad de ideologías con respecto a este tema (y ni que decir tiene que cada pareja es un mundo y ninguna ley es universalmente aplicable), pero lo cierto es que, por lo general, casi todo el mundo que contrae matrimonio lo hace porque necesitan saber que lo que les une a esa persona especial es algo más que sentimientos y palabrería. No sólo necesitan que ese amor sea algo más formal, sino que también necesitan que el resto del mundo sea consciente de ello. Porque, ¿quién sabe? Lo mismo podría no salir bien, y si no hay papeles ni documentos que demuestren nada, nos arriesgamos a que todas esas acciones que hicimos en el pasado hayan sido en vano y a no poderles sacar ningún beneficio de cara al futuro. Y es que por favor, seamos sinceros: el matrimonio es cualquier cosa excepto una prueba de amor. Es un motivo de celebración y también es un día que ninguno de sus protagonistas olvidará nunca, sí, pero no supone la consolidación de sentimientos en ningún otro aspecto que no sea el judicial. Y es que, si de verdad amas con locura, desenfreno y desinterés a alguien, ¿para qué necesitas un papel que lo demuestre? ¿Acaso no es suficiente con esforzarte día a día para que esa persona lo sepa?
No obstante, y como yo siempre defiendo, los conflictos (si es que en este caso pueden denominarse así, claro está) no surgen a raíz del hecho, sino a partir de que empezamos a ser conscientes del mismo. Siendo así, hemos terminado por convertir esa prueba de amor que se supone que es el matrimonio en todo un negocio. O quizás siempre fue así y el amor siempre fue lo de menos, vaya usted a saber.
Sea como fuere, es esa y no otra la razón por la cual los actos nupciales siguen estando tan vigentes en la actualidad como lo estaban hace años, décadas y siglos: porque hay muchos sectores y personas que viven y se lucran de ellos.
En primer lugar la Iglesia, por supuesto, pero a ésta vamos a descartarla de la lista porque desde hace más de un siglo también existe la posibilidad de contraer matrimonio por lo civil. Centrémonos pues en lo que conlleva la celebración de ese día tan especial: alquiler de espacios donde albergar a los invitados, un cátering exquisito con el que alimentaros y hasta regalos o detalles insignificantes para que éstos puedan ponerlos en los salones de sus casas en conmemoración de aquella unión de la que fueron testigos. Pero, sin lugar a dudas, lo más importante de todo es la indumentaria de los novios; porque no sólo basta con intercambiarse los anillos en el altar, también tienen que estar radiantes y guapísimos con sus mejores galas (que sólo llevarán ese día) para salir perfectos en el vídeo o las fotos que les hará el fotógrafo que han contratado por horas. Todo esto se traduce, como no podía ser de otra forma, en dinero. Gente que lo gasta a espuertas para obtener estos servicios y gente que lo gana proporcionándolos.
Quizás sean esas las razones por las que yo, que me considero menos hipócrita que todo eso, nunca he creído en el matrimonio. Pero, si hay algo que me irrite, no es todo ese negocio integrado por industrias multimillonarias que existe en torno al matrimonio, es cuando hasta el propio matrimonio en sí es un negocio. Un intercambio de intereses. Como cuando, antiguamente, un noble se casaba con un burgués por su dinero y un burgués se casaba con un noble por su título.
Hoy en día esas divisiones sociales se han perdido, es cierto, pero esa clase de matrimonio sigue tan vigente como entonces. ¿El mejor de los ejemplos? Las uniones entre respetables magnates de edad avanzada y sublimes muchachas con un futuro prometedor en la telebasura. Él le proporciona a ella los medios pertinentes para alcanzar sus ambiciosos objetivos y ella, a cambio, le ofrece a él su cuerpo y su belleza para satisfacer sus más primarios instintos. Aunque claro, existen tantos casos como personas hay en este mundo.
Finalmente, y por lo que a mí respecta, puede que algún día tenga que tragarme mis palabras. Sí, puede que algún día termine cayendo en el saco y celebrando un banquete magnífico en un salón estupendo con centros florales a juego con la tapicería de las sillas; pero, de momento, prefiero ser más práctico, amar sin dejarlo por escrito y gastarme mi dinero en algo que sí que me ofrezca una garantía de futuro: jerseys, pantalones y, en general, prendas de Carolina Herrera, Ralph Lauren o Burberry. Eso sí que dura para siempre.

15 comentarios:

  1. madre mía cuanta razón...yo te diría que creo en el matrimonio por amor...a partir de ahí...toda la parafernalia de después es mero capricho...y un "hay q hacerlo porque lo hacen los demás" de lo q no predico....
    te admito q me encaantaría casarme..pero por lo civil y muy muy alejada de todo cliché folclórico con todos mis respetos poara quienes les guste....jamásme casaría por imposición como muchas personas q lo hacen por sus familias....algo q respeto pero es egoísta y jamás me casaría por la iglesia...a no ser! que fuera por respeto al posible hombre de mi vida,que espero no sea muy religioso jajajajaajaja en fín tras este rollo....creo en el amor y en la convivencia !!!! que ya es una unión y un lazo como el matrimonio!!!

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  2. ¡Muchas gracias por tu comentario, Isa! Y creo que llevas bastante razón en lo que dices, ¿sabes? Personalmente, y tal y como digo en el post, no creo en el matrimonio porque considero que es una unión en la que lo último que se tiene en cuenta es el amor. Pero de no ser así o tratándose de una excepción en la que el amor fuese el único protagonista del enlace, sí que creería. Además, y aunque ahora mismo piense así, yo tampoco me cierro a la posibilidad de que algún día me case con alguien o cambie de opinión con respecto al matrimonio :)
    ¡Un beso!

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  3. Que razon tienes Dave, yo estoy divorciada, y entiendo tus palabras perfectamente...aunque mi boda fue por lo civil, y ahora no entiendo porque me case...eso si, fuimos en tejanos...jajaja, y yo en camiseta negra, y con mis tattoos y taconazos...como siempre...y mi ex, con una camisa de calaveras negra...el juez creo k ni se lo creia, y despues los dos nos fuimos a tomar un cafe y listo!!!

    Eso si, en ese momento habria amor, pero duro poco.
    Ahora, bueno, hace 1 año, queri casarme...con el padre d mi niña, despues d k mi primer matrimonio fracasase...y ahora, con mi niña d 20 meses, no kiero alianzas, ni matrimonio, ni bodas, ni nada k se le parezca, lo k me cueste el traje, me lo gsto en unos buenos louboutines, y me hagouna salidita con las amigas, quizas este excepitica, pues me han fallado, y existe el amor, k no lo dudo, pero no hace falata muestras ostentosas, ni a vistas publicas para demostrarlo, es cosas d dos...y ya esta...da igual como se este ese dia...como estemos cada dia...la cuestion es amarse a diario, no demostarse amor publico y precioso el dia d la boda!!
    un beso guapo!!
    Desi.
    http://srtatattoo.blogspot.com/

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  4. ¡Amén, Desi! No puedo estar más de acuerdo contigo, ¡y bravo, bravo por haberte atrevido a casarte en vaqueros! Casi nadie puede decir eso :P
    ¡Un besazo enorme!

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  5. Gran artículo Dave! Yo creo que en gran parte la gente se casa para dar gusto a sus padres, por tradición. Es un poco hipócrita los que se casan por la iglesia sin haberla pisado nunca no?
    Un saludo! :)

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  6. Pues sí, es un poco hipócrita. Viene a ser lo mismo que la gente a la que le apasiona la Semana Santa pero que luego, durante el resto del año, no ponen un pie en una iglesia ni aunque les vaya la vida en ello, ¿no te parece?
    ¡Gracias por tu comentario, Fortega, un saludo! :)

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  7. Nunca hay que hacer nada por obligacion, ni porque sea bonito de cara al público, ni porque sea costumbre, ni etc. etc. si no se cree en ello, tanto en el tema bodas ni en nada en la vida. Hay que ser coherente y mucha gente con este tema no lo es. Buen post, creas debate y eso me gusta.

    http://loquellevelarubia.blogspot.com/

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  8. Gracias por tu comentario, Cristina, me alegra verte de nuevo por aquí. Y sí, siempre intento, en mayor o menor medida, hablar de cosas que generen controversia, de manera que el lector pueda formar su propia opinión y ser partícipe del blog posteándola :)
    ¡Un beso!

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  9. jaja si yo te contara cómo se conocieron y casaron mis padres, fliparías en colores.
    Matrimonio matrimonio... Si tuviera que celebrarlo lo haría como Alaska (no sé si viste el reality, todo un show jaja), en la terraza de un hotel, con buenos amigos que oficien la boda (sería por lo civil), el hombre al que ame, tarta de chocolate de 5 pisos, y un vestido ceñido y único... Pero no se quedaría más allá de eso, una celebración. Pero para mí el matrimonio es compartir una vida en comun junto a alguen que amas mucho: ver mutuamente las virtudes y defectos y aceptarse tal cual es.

    Y claro que se hace negocio de ello! La vida en sí es mero negocio: hacemos negocio con el nacimiento, con la infancia, adolescencia, vida adulta y todos sus aspectos, con el sexo, con la comida, con los sentimientos, con el trabajo, con la madurez, la enfermedad e incluso con la muerte (jaja el eslogan de la funeraria que tenía al lado de mi casa durante la estancia en Francia fue: Porque la vida en sí ya es cara - y no le falta razón XDD)

    Siento el tochaco Dave jaja, que sepas que te leo y que me encanta el blog!
    Besos!!!
    L.

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  10. Hola! soy yo otra vez... bueno leyendo ésta entrada... pues decirte que bueno, en primer lugar lo que mueve el mundo es el dinero, hasta lo más mínimo es por dinero y las ceremonias, po supuesto, no iban a ser menos, pero los seres humanos somos estúpidos, con todo mi respeto, son cosas que aprendemos que hay que hacer desde pequeños... es como cuando de pequeño vas a clase vas a religión y de repente ya eres creyente... no, las cosas no son así creo que deberían pornernos las opciones, siempre y nosotros elegir conforme crecemos y conforme a lo que vamos creyendo según avanzamos en la vida, esto es igual, nos dicen que hay que casarse, que si no, no vale o que vives en 'pecado' (soy atea) lo bueno de todo esto es que de vez en cuando razonamos y nos damos cuenta de las cosas más tontas e insignificantes, que como tu bien dices, no hace falta firmar un papel para demostrar tu amor a alguien.
    PD: puede que yo algún día también me trague mis palabras.
    Un saludo.

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  11. ¡Gracias por vuestros comentarios, chicas! Es un placer saber que la entrada os interesa lo suficiente como para perder unos cuantos minutos comentándola, en serio :)
    En respuesta a ti, Laura, te diré que tú has definido el matrimonio como "compartir una vida en común junto a alguien que amas mucho: ver mutuamente las virtudes y defectos y aceptarse tal cual es", pero dime, ¿acaso no lo estás confundiendo con la definición de la palabra amor? Y qué fuerte lo de la funeraria, aunque al menos van de frente jajaja
    Y con respecto a ti, LittleSigh, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Como creo recordar que ya se mencionó un poco más arriba, puede que la razón por la que el matrimonio siga tan presente hoy en día no sea otra más que la costumbre :)
    ¡Un beso a las dos!

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  12. Pues depende cómo se mire! Si hay amor, no importa que celebren un acto en el que se reúna a familiares y amigos para celebrarlo! Además, la ilusión de las chicas, sobre todo, por celebrar una boda es tremenda :) Pero ya te digo, depende de tu forma de vida! Una cosa está clara: no es necesario casarse para ser feliz toda la vida con una persona :)

    Besos desde
    http://yoavogueytuacalifornia.blogspot.com/

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  13. Exacto, Antonio. Si hay algo que está claro es justo lo que tú has constatado :)
    Muchas gracias por tu comentario, ¡un beso!

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  14. I think at preset that is business

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