De una forma u otra, todos buscamos triunfar en la vida. Ansiamos el éxito y, una vez que lo hemos probado, no sólo nos resistimos a dejarlo ir, sino que encima queremos más y más. Siendo así, numerosos son los libros, artículos, reportajes o personas que, a lo largo de la historia, han hablado de él e incluso se han atrevido a indicar una serie de pautas o requisitos precisos para alcanzarlo. El ejemplo más cercano que se me ocurre es ese libro tan popular como pequeño, denominado "El Secreto" y escrito por Rhonda Byrne, ¿sabéis cuál os digo? Y es que, efectivamente, existen claves para triunfar en cualquier cosa que uno se proponga. Y una de las más importantes es, en mi opinión, la autoestima.
Puede que suene a tontería, pero es verdaderamente increíble lo lejos que se puede llegar en la vida teniendo fe en uno mismo. La confianza nos da esperanza, nos hace ver más ameno el camino hasta nuestros objetivos y nos impulsa a correr para llegar hasta la meta. Una persona insegura puede llegar a lograr las mismas cosas que otra que no lo sea, por supuesto, pero tardará el doble e incluso el triple de tiempo en hacerlo.
De esta forma, y aparentemente, el problema lo tendrían aquellos que no sean capaces de creer en sí mismos, ¿no es cierto? Pues no, porque si hay algo frágil como el cristal dentro del aspecto psíquico de los humanos, eso es la autoestima. Nadie, por mucho que presuma de ello o lo aparente, posee una autoestima inquebrantable.
Pero, en ese caso, la pregunta sería: ¿qué cosas son las que la quebrantan o pueden abrir grietas en ella? Como es evidente, hay muchas, pero yo creo que la más destacable de todas son los defectos. Desde luego, no es una novedad que nadie es perfecto y que todos tenemos defectos. Unos tienen unos, otros tienen otros y éstos pueden coincidir o no entre sí, pero nadie se libra de ellos. No obstante, ahí no está la raíz del conflicto. El problema no está en tener defectos; el problema surge cuando empezamos a ser conscientes de ello: cuando nos miramos en el espejo y nos damos cuenta de que no nos gusta lo que vemos, o cuando estamos viviendo alguna clase de acontecimiento y, de repente, es como si nos viésemos a nosotros mismos en tercera persona, comportándonos, haciendo o diciendo algo que tampoco es de nuestro agrado.
A partir de ahí es donde empieza el peligro, donde tenemos que ser cautelosos y cuando tenemos que aprender a controlarnos. Los grandes expertos recomendarían trabajar duro para suprimir esa imperfección, por supuesto, pero todos sabemos que en esta vida no todo es blanco o negro, y que las cosas son bastante más complicadas en la práctica que en la teoría. Por eso mismo, y contando con que fuese un defecto eterno e intrínseco en nosotros, mi consejo no es otro más que asumirlo, aprender a vivir con él y no prestarle demasiada atención. ¿La razón? Porque, de lo contrario, el defecto puede desembocar en inseguridad, la inseguridad en obsesión y la obsesión puede llegar a controlarte. Creedme que sí.
Por ello, desvía tu atención de las cosas que te desagradan de ti y aprende a quererte por aquellas que sí que te gustan. Y no sólo eso: poténcialas y expándelas al mundo. Tu autoestima nunca será inquebrantable, pero sí bastante más resistente, y verás como, antes de que hayas podido darte cuenta, lo bueno de ti habrá crecido tanto que lo malo lucirá ridículo a su lado. Incluso es probable que, poco a poco, aquello que considerábamos innato vaya desapareciendo por sí solo. Y este consejo no os lo da alguien que haya triunfado en la vida gracias a su autoestima, os lo da alguien que permitió que un defecto se convirtiese en obsesión y que ahora se encuentra con el doble de trabas en su ascenso al éxito. No sigáis mi ejemplo.
El Secreto, me lo habían recomendado y pronto lo empezaré.
ResponderEliminarMuy interesante!
¡Gracias por comentar, Silvia! Desde luego, dicen que la gran mayoría de la gente que lo ha leído ha adoptado una nueva perspectiva de vida y les ha ido mucho mejor :)
ResponderEliminarQué gran verdad! Yo siempre he pensado que encontrar la solución a este tipo de cosas es pasándolo uno mismo.. Yo por desgracia también lo sé bien!
ResponderEliminarSi me permites un consejo, te diré que sigas luchando por alcanzar lo que quieres porque suele ocurrir que los que han pasado cosas malas en la infancia, adolescencia, etc.. suelen tener más exito que la masa de gente.
No sabía que existiera ese libro! Lo miraré!
Un saludo!! ^^
yo aun no lo he leido, se lo regale al padre d mi niña, para que lo leyese en el barco, y espero a k vuelva para k me lo traiga, pero en metafisica 4 en 1 de connie mendez, se habla de algo paracido, y que razon tienes!!
ResponderEliminarhttp://srtatattoo.blogspot.com/
¡Muchísimas gracias por tu consejo, Fortega! Puedes confiar en mí cuando te digo que lo sé y que lo tendré en cuenta :)
ResponderEliminarAh, ¿sí? Pues cuando te lo leas, espero que me cuentes qué te ha parecido, ¿eh, Desi?
¡Un abrazo a los dos!
Dave lo voy a leer, y creo q llevas toda la razon en todo lo que dices, pero creo que las personas unicas como nosotros, tenemos la autoestima muy debilitada, desgraciadamente porque desde muy pequeños nos juzgan por ser diferentes y eso hace mella en nuestra confianza.
ResponderEliminarSí, estoy de acuerdo contigo, pero, ¿sabes qué, Toñi? Lo que no te mata, te hace más fuerte. Como dijo Mary Alice en el primer capítulo de Mujeres Desesperadas (una de mis series preferidas): todos vivimos momentos de auténtica desesperación, pero si les plantamos cara es cuando descubrimos cómo de fuertes podemos llegar a ser :)
ResponderEliminar¡El truco está en no rendirse nunca!
no tengo palabras para describir como me ha llegado este texto,para ser sincera con este relato me has ayudado bastante e incluso sacado una sonrisa.Gracias de todo corazón...yo creo que si que vas a tener éxito tarde o temprano,pero lo tendrás :D
ResponderEliminar